Carta desde Mallorca 8 años después

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No, no hay error en mi título. Dejé algunas pistas en mi carta anterior y aquí estoy de vuelta, en Mallorca.

Con el nacimiento de mi primer hijo Leo,

mi mujer y yo, decidimos que lo mejor para sus primeros años sería este clima y estilo de vida. No ha sido una decisión fácil, ya que los valores que tienen los ingleses y su idioma son unas virtudes que queremos para él, y nos esforzaremos en educarlo de la mejor forma posible para acercarse a ello.

Infinitamente agradecido a mi empresa que, demostrando mucho esfuerzo, volando con mucha frecuencia y con las nuevas tendencias de trabajar online y remotamente, he podido encontrar un equilibrio perfecto entre vida, familia y trabajo.

En 2018 he publicado mi segundo libro “BRILLA

Una mezcla de libro de autoayuda personal y desarrollo profesional para llevar a cualquiera de nosotros a pensar y progresar un poco más allá de nuestro presente, capitulado en 40 consejos prácticos y fáciles de leer. Un libro escrito durante el embarazo de Ester, y en el que pretendía recopilar los principales consejos que me gustaría decirle a mi recién nacido para que partiera de una posición más aventajada, con una perspectiva de la vida diferente y con unos valores claros. También editado y publicado en Inglés.

Seré honesto. El día en el que nació Leo no fue el día más feliz de mi vida, porque básicamente fue un día en el que estuve exhausto (para no hablar de su mamá), pero si lo son cada día que se va haciendo mayor. Verle creciendo, riendo, siendo tan cariñoso con sus papás… es espectacular.

Y como leeréis en BRILLA (o eso espero), el nacimiento de un hijo significa la continuidad de nuestra historia, un nuevo eslabón de la cadena que intentará mejorar el mundo para los siguientes. Por primera vez sentí una nueva sensación de ‘completo’, de “conseguido, Leo es mi legado”. Pero poco después ya he cambiado a modo padre con otro pensamiento muy fuerte en mi cabeza: “ahora quiero verte crecer, protegerte, ayudarte, quererte… cada día”.

Descubriendo más lugares

Impresionado con las ciudades que visité por trabajo: Dubai y Bangalore. Con la primera quedé fascinado por como el hombre ha construido sobre la nada, sobre el desierto, y que tremendo contraste al volar a India. Si pudiera equilibrar ambas economías, una ciudad viviría mucho mejor, y la otra no lo notaría.

Aprendiendo un par de cosas

Fui uno de los que se informó y leyó libros sobre el blockchain, de los que compró bitcoins cuando estaban bajos y asesoró a otros a comprar. Ya había leído en el pasado sobre la burbuja inmobiliaria, pero hasta que no te comes una por ti mismo, no aprendes. Ahora mirando atrás veo claras señales de que fue bonito entrar en el bitcoin, pero no supe salir. Nota personal: cuando el peluquero, tus primos, el camarero del bar y en todas las noticias se habla de una inversión, es cuando ya deberías estar fuera!

También lancé una marca de espejos retrovisor de coches para poder ver a tu bebé a contramarcha, pero después de vender todas las unidades que importé (510) decidí no seguir (al menos por ahora), ya que solo conseguí empatar la inversión. Una experiencia muy interesante.

Os habéis dado cuenta, 

¿De qué mi tono en esta carta es mucho más relajado que las anteriores?

¿De qué incluso comento errores que hice este año para aprender de ellos?

¿Será por que he vuelto a la isla magnética y he vuelto a bajar la velocidad de la que hablaba en la primera carta? Con la calma, paz, sol y amigos…. o será que soy papá!?

Veremos, pero tengo grandes planes para 2019. No desconecten sus televi… móviles.

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